Acariño
as súas redondeces imperfectas. Necesito apalpalo ata empezar a parir o
seguinte. Só entón, podo acomodalo xunto ós seus irmáns anteriores. Manías. O
domingo sácoos á rúa para doalos un a un. Algúns transeúntes rexeitan o
ofrecemento con xesto hostil; outros, ó despregalo e descubrir o contido,
páganmo cun sorriso. Eu agradezo as distintas reaccións de igual xeito porque
todas serán nutrientes básicos dos meus próximos relatos. Unha vez impresos en
papel, engúrroos formando esferas desiguais: sementes que vou esparexendo entre
a xente. Por se xerminan.
Acaricio sus redondeces imperfectas. Necesito manosearlo hasta empezar a parir el siguiente. Solo entonces, puedo acomodarlo junto a sus hermanos anteriores. Manías. El domingo los saco a la calle para donarlos uno a uno. Algunos transeúntes rechazan el ofrecimiento con gesto hostil; otros, al desplegarlo y descubrir el contenido, me lo pagan con una sonrisa. Yo agradezco las distintas reacciones de igual manera porque todas serán nutrientes básicos de mis próximos relatos. Una vez impresos en papel, los arrugo formando esferas desiguales: semillas que voy esparciendo entre la gente. Por si germinan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario